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POLÍTICA

CRISIS MIGRATORIA

VIERNES 12 DE FEBRERO, 2021

Según estimaciones de la ONU, para finales del año pasado, 5.4 millones de venezolanos se fueron de su país (casi un 20% de la población). La mayoría de estas migraciones se dieron desde el 2014, momento donde la situación política y económica de Venezuela empezó a empeorar. Por esto, el continente está pasando por una de las crisis migratorias y humanitarias más importantes de la historia, una que ha sido comparada por varias instituciones internacionales con la que vivió Siria al inicio de su guerra civil en 2011. 

Como la situación en Venezuela se mantiene crítica y hay poca esperanza de que mejore, se espera que este número siga creciendo. Por otra parte, la pandemia ha desplomado economías como la ecuatoriana o peruana, haciendo que los migrantes no les quede otra que querer llegar a Chile. El cierre de las fronteras chilenas por el virus causó presión en la frontera peruana, incentivando a muchos a cruzar ilegalmente. El gobierno de chile se puso de acuerdo con el peruano para poner fin a esta entrada, lo que causó que estas personas buscaran otra alternativa por Bolivia, provocando el colapso del pueblito fronterizo de Colchane. A diferencia de Perú, Bolivia tiene una frontera con Chile mucho más grande (861km vs 169km) siendo imposible de controlar. Además, la relación Chile-Bolivia es casi inexistente, lo que hace que la coordinación sea mucho más difícil. 

La reacción inicial del gobierno fue reforzar las fronteras con ayuda de las FFAA y expulsar a cualquier migrante que haya entrado ilegalmente a Chile. El gobierno está de acuerdo con la migración siempre y cuando sea legal, para tener un proceso ordenado y así poder dar a los migrantes protección en contra de abusos laborales y de otros tipos. Pero la oposición y otras instituciones migrantes no comparten esta visión. Algunos quieren una política de puertas abiertas para poder apoyar a miles de personas que no tienen opción más que escaparse, reforzando lo establecido por el derecho internacional de no expulsar a migrantes que escapan de una crisis humanitaria. La nueva (y sorpresiva) decisión de Colombia de regularizar a casi 1.7 millones de venezolanos ilegales parece dar apoyo a este argumento. Así, la crisis migratoria está empezando a entrar fuerte en la política chilena, convirtiéndose en un tema clave en el inicio de las campañas presidenciales.