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EL LÍDER SUPREMO MANDA

VIERNES 25 DE JUNIO, 2021

En 1978, grandes protestas sacudieron a Irán, demandando el fin de la monarquía encabezada por el Shá Reza Pahlavi. Muchos grupos en la sociedad se oponían al régimen por distintas razones, pero lo que los unía era la figura religiosa del Ayatola Khomeini, que vivía en el exilio por ser un antiguo opositor al sha. Para principios del año siguiente, la enorme presión provocó que el monarca decidiera abandonar el país. Días después, Khomeini reveló su decisión de volver a Irán lo más rápido posible generando una enorme expectación local y mundial. Así, en febrero de 1979, un avión que llevaba al opositor del sha aterrizó en Teherán, anunciando que tenía un plan para convertir al país en una República Islámica. Lo anterior aterró a Estados Unidos, ya que Khomeini era públicamente anti estadounidense (en total diferencia del Sha), cambiando radicalmente la escena política mundial. 

Los hechos ocurridos en esos meses pasaron a ser conocidos como la revolución iraní o la revolución islámica de 1979. Un referéndum hecho a mediados de ese año aprobó la constitución propuesta por Khomeini transformando al país en una teocracia, un régimen político dominado por Alá. Su principal idea política, era que Dios era superior al humano y a la ley, por lo que las personas religiosas debían tener un poder superior que los políticos. De esta manera, Khomeini se convirtió en el “Líder Supremo” del país, teniendo control sobre el ejército, medios de comunicación y el poder judicial. También se creó un sistema político democrático con un presidente y parlamento electos popularmente, pero reservando al Líder Supremo y otras figuras religiosas el poder de vetar los candidatos. En 1989, Khomeini murió, siendo reemplazado en el cargo de Líder Supremo por Alí Khamenei (no es el mismo apellido). En los años siguientes, se han hecho varias elecciones presidenciales, alternándose el poder candidatos conservadores cercanos al régimen y otros reformistas, a favor de una mejor relación con occidente (estos últimos aprobados por el Líder Supremo). 

La semana pasada se hicieron elecciones presidenciales, en donde el Líder Supremo decidió solo permitir candidatos conservadores, lo que probablemente causó una de las participaciones más bajas de la historia (51%). El país se encuentra en una brutal crisis económica sumado a un pésimo manejo de la pandemia, habiendo mucho descontento con el sistema. Así, el régimen revolucionario tiene cuesta arriba su supervivencia, algo que podría sumar futuros problemas a un país dentro de una muy complicada región del mundo.