SUSCRIBETE

LA DOSIS

CONTACTO

NICARAGUA

EL PODER CORROMPE

VIERNES 18 DE JUNIO, 2021

En 1936, la familia Somoza se convirtió en la más importante de toda Nicaragua. Directa o indirectamente, mantuvieron el control de la presidencia por varias décadas, generando un sistema político extremadamente corrupto. Mientras los cercanos a la familia vivían como reyes, la gran mayoría de los nicaragüenses tenían que soportar una pobreza e indigencia extrema, de la cual era prácticamente imposible salir. En la década de los 60, un grupo de movimientos de izquierda creó el Frente Sandinista para la Liberación Nacional (FSLN), una agrupación política que tenía como meta derrocar a la dictadura somocista. En diciembre de 1972, un fuerte terremoto golpeó al país, y el gobierno tuvo una pésima respuesta a la tragedia. Esta fue la gota que rebalsó el vaso y dio la posibilidad para que surgieran varios grupos de la oposición, entre ellos un popular periodista llamado Pedro Chamorro. Su asesinato en 1978 generó una oleada de protestas contra el gobierno, forzando a los Somoza a tener que escapar del país. Al mismo tiempo, la guerrilla del FSLN entró en Managua, empezando la revolución nicaragüense de 1979. 

Con un gran apoyo popular y todas las esperanzas de la gente puestas en el nuevo régimen, el FSLN y su líder Daniel Ortega se convirtieron en el grupo más poderoso del país. Las simpatías del nuevo gobierno con Fidel Castro preocuparon a Estados Unidos quien financió a los Contra, guerrillas de derecha que querían impedir la toma del poder del FSLN. Esto creó una terrible guerra civil inspirada en la guerra fría, levantando caos en el país. La firma de la paz entre ambos grupos posibilitó elecciones en el año 1990, en donde Daniel Ortega perdió contra Violeta Chamorro, viuda del popular periodista asesinado hace unos años. El líder sandinista reconoció la derrota, y se convirtió en el líder de la oposición. Compitió en todas las elecciones presidenciales hechas en los años siguientes, hasta que en 2007 logró ganar.

Durante el último tiempo, el régimen ha ido concentrando poder en sí mismo y tendiendo crecientemente al autoritarismo. En 2017, Ortega fue electo nuevamente presidente junto a su mujer Rosario Murillo como vicepresidenta. Apenas un año después, masivas protestas estallaron contra el régimen, quien respondió con mano dura. A finales de este año, habrá nuevas elecciones presidenciales, estando Ortega como candidato. Durante los últimos días, el gobierno ha arrestado a los principales candidatos presidenciales. Así, al no permitir una elección limpia, Nicaragua arriesga en convertirse en una nueva dictadura.