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CORONAVIRUS

LA BURBUJA AUSTRALIANA

VIERNES 21 DE MAYO, 2021

Australia ha tenido un año muy aislado debido a la pandemia, y al parecer, esto no va a cambiar hasta por lo menos el 2022. El gobierno anunció esta semana que, a pesar de que su población está mayormente vacunada y con pocos casos activos de Covid-19, el país seguirá cerrado al mundo. La isla cuenta con las restricciones más duras desde que comenzó el innombrable, cerrando sus fronteras en marzo de 2020 e imponiendo estrictas restricciones para aquellos que querían entrar (ej: el costo de la residencia sanitaria saldría directo del bolsillo de los usuarios). La estrategia tuvo buenísimos resultados frente a la pandemia, pero también, ha separado por largo tiempo a familias que viven en el extranjero.  

Esta noticia ha generado mucha polémica, especialmente en el área de los negocios, quienes están presionando al Primer Ministro Scott Morrison, a reabrir fronteras y dejar a su gente salir. El argumento de que a fin de año el país contará con el 100% de su población vacunada (26 millones de habitantes), hace un sinsentido esta decisión. Según el dueño de Virgin Atlantic, con la vacuna se morirá menos gente de la que muere por la influenza, pero seguir cerrados sería catastrófico para muchas empresas del país. A pesar de que los viajes domésticos le están dando un respiro, Qantas, la aerolínea nacional, anunció que espera una pérdida anual de US$1,500 millones. Adicionalmente el gobierno anunció que sólo permitirá a su vecino Nueva Zelanda viajar al país. A estas presiones Morrison parece inmune y responde firmemente que Australia no abrirá hasta saber que es verdaderamente seguro para sus habitantes. El primer ministro dice que este año la pandemia será peor que el 2020, esperemos que esté equivocado.