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POLÍTICA

LA GUERRA DE TERCEROS

VIERNES 19 DE MARZO, 2021

La primavera árabe fue una oleada de protestas populares en varios países del norte de África y Medio Oriente. Desatadas desde las primeras semanas del 2011, los manifestantes se tomaron las calles exigiendo la renuncia de sus gobiernos por su mal manejo. Cuando estas protestas empezaron a esparcirse por Siria en marzo del 2011, el régimen encabezado por Bashar al Assad decidió dispararle a su población para no perder su poder. ¿El resultado?Para fines de ese año, Siria estaba envuelta en una guerra civil entre el régimen que gobernaba y varios grupos que querían derrocarlo. En los años siguientes, este conflicto se convirtió en una guerra subsidiaria o “proxy”, lo que ocurre cuando dos o más potencias usan a terceros como combatientes, en vez de enfrentarse directamente. De esta manera, Irán decidió apoyar a los Assad, Arabia Saudita (archienemigo de Irán) y Estados Unidos a guerrillas anti-Assad. También, surgieron grupos fanáticos religiosos como ISIS, que lograron expandirse a países vecinos. 

En los años siguientes, el régimen de Assad fue perdiendo territorio frente a tantos enemigos, situación que se frenó de golpe gracias a una persona: Vladimir Putin. Desde el 2015, Rusia decidió apoyar masivamente a Assad, pudiendo iniciar una contraofensiva contra sus enemigos que impactó al mundo por su crueldad. Esto involucró bombardear ciudades completas y utilizar gases químicos que asfixiaban a los suyos. Mientras los turcos, asustados en que la guerra llegara a sus fronteras, decidieron mandar a miles de soldados al país, aumentando los actores involucrados. 

Hoy, el mapa de Siria sigue dividido entre el gobierno y múltiples grupos apoyados por diversas potencias mundiales. Tras una década, el efecto ha sido catastrófico. Casi 600,000 personas han perdido la vida, 6 millones (alrededor de ⅓ de la población) han sido desplazados dentro del país y más de 5 millones están refugiados en países fronterizos. Un 80% por ciento de la población está bajo la línea de la pobreza y se calcula que la mitad de esta sufre un grave riesgo de inseguridad alimentaria. Por esto la noticia de esta semana que dice que el Reino Unido decidió cortar gran parte de su ayuda humanitaria al país preocupa enormemente. Siria depende exclusivamente del mundo, ya que su gobierno ha demostrado que no tiene interés en su propia población. Así, Siria ha sido presa de las garras de varios jugadores externos en la última década, por lo que la solución del tema cada vez depende menos de ellos y más de las potencias y sus intereses.