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VERDE EN LOS AIRES

VIERNES 12 DE FEBRERO, 2021

La meta de tener cero gases de invernadero para el 2050 en la industria de la aviación, ha puesto mucha presión para innovar y buscar soluciones que reduzcan estos gases. A pesar del gran desafío, finalmente pareciera existir una solución para dar el empujón necesario para lograrlo. KLM, aerolínea holandesa, hizo su primer viaje comercial de Amsterdam a Madrid con queroseno sintético. El 5% del combustible total que utilizó el avión fue sintético, mezclado con combustible regular, logrando volar sin problemas. 

El queroseno sintético es parte de lo que llaman combustible sustentable para la aviación (SAF) ya que reduce las emisiones de CO2. Este es generado a través de hidrógeno producido por electricidad sustentable, agua y CO2, pudiendo llegar a ser hasta el 50% del combustible de un avión. Hay varios tipos de SAF, algunos son biocombustibles como residuos de aceites, biomasas y residuos renovables. 

Entre los beneficios del queroseno sintético se destaca que no tendría problemas de oferta, ya que hay recursos ilimitados (energía renovable y C02) para crearlos. Distinto es el caso con el biocombustible, que si tiene limite. Para que sea rentable para las compañías de aviación, se debe bajar el costo de producción del combustible invirtiendo en innovación y escala, y así, convertirlo en una opción atractiva para competir con combustibles tradicionales. De esta forma, se da un gran paso en la aviación, ya que quedó demostrado que sí se pueden hacer viajes comerciales cortos con un porcentaje de este nuevo combustible. Está claro que KLM abrió la puerta para que más compañías cuiden el cielo y el planeta.